Scott Small, de la Universidad de Columbia, ha hallado que el aumento de niveles de azúcar en la sangre están relacionados con el deterioro gradual de la memoria (no hablamos aquí de demencia, sino del declive normal de la memoria que se da con el avance de la edad).
Como las personas mayores de cuarenta años tienden a ir perdiendo la habilidad para procesar la glucosa, es recomendable que limite usted su consumo si su edad es superior a las cuatro décadas. Se ha hallado que el ejercicico físico es también un excelente ayudante del cuerpo en cuanto a la tarea de metabolizar glucosa, por lo tanto, el ejercicio sería también una excelente idea.
Fuente: Scientific American MIND (Abril 2009)
Aunque desde hace mucho los científicos saben que el funcionamiento del cerebro varía según el género (masculino o femenino) de la persona, recientemente Robert Clark, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, ha descubierto que incluso las neuronas (células cerebrales) se portan distinto según el género.
Clark cultivó neuronas provenientes de ratas hembra y ratas macho, y halló que bajo condiciones de deprivación (cuando a la nbeurona no se le proporciona nutrientes, como sucedería en el cerebro de una persona que está pasando hambre), las neuronas "hembra" funcionan mejor: empiezan a consumir sus propias reservas de grasa. Las neuronas "macho", por el contrario, empiezan a consumir su propia proteína, es decir, se canibalizan.
Moraleja: si tiene a alguien querido que acaba de sufrir un ataque que haya interrumpido los nutrientes en su cerebro, déle proteína (carne, básicamente) si es un varón, y alimentos ricos en grasa, si es una mujer. Esto podría ayudar a preservar sus neuronas y a acelerar su recuperación.
Fuente: Scientific American MIND (Julio 2009)
En este libro, Gladwell intenta sustentar una única tesis: para acceder a los niveles máximos de notoriedad y excelencia en cualquier campo de desempeño socialmente valorado no bastan el talento, la dedicación, o la vocación. Es preciso, además, tomar en cuenta el factor suerte y el factor cultura.
Tal vez el caso de Chris Langan sea uno de los más impactantes. Está experimentalmente comprobado que Langan posee uno de los cocientes intelectuales (IQ, en inglés, o CI en castellano) más altos que se haya registrado: entre 195 y 210 (el promedio de la población general es entre 100 y 105 puntos; como referencia, se considera que Albert Einstein tenía un CI de alrededor de 140).
Klotz se siente intimidado por el estilo áspero, directivo y cortante de los operadores; de algún modo, el colombiano los percibe como sus superiores. Temeroso de molestar tanto a su jefe directo (el capitán) como a los operadores, Klotz usa un lenguaje demasiado indirecto y no se expresa con claridad. En vez de usar la palabra clave “emergencia”, Klotz usa la palabra “prioridad”. En un trágico malentendido, los operadores no los ponen a la cabeza de la larga línea de aviones y, cuando les dan autorización, ya es muy tarde.
Cualquiera que haya paseado por las calles neoyorquinas, santiagueras o cariocas sabe que existen muchísimos músicos y cantantes que, pese a su talento, nunca “la hicieron”. Yendo a lo más cercano: ¿quién no ha visto adolescentes de maravillosa habilidad para el fútbol que nunca llegarán a ser como Pizarro o Vargas? ¿Qué nos enseñan historias como las de Mario Broncano? 