Entrevista a Margarita Tarragona, quien lleva ya varios años difundiendo y aplicando la Psicología Positiva en México.
Margarita Tarragona es doctora en Psicología por la Universidad de Chicago, donde fue alumna de Mihalyi Csikszentmihalyi, uno de los fundadores de la Psicología Positiva. Es, además, miembro de la Directiva de la IPPA (Asociación Internacional de Psicología Positiva); responsable de la edición en castellano del Boletín de Psicología Positiva, además de poseedora de muchas otras calificaciones, galardones y afiliaciones. Pueden apreciar un resumen de su trayectoria profesional y científica aquí.Margarita gentilmente nos entregó algunos minutos de su tiempo para esta conversación; esperamos que sea provechosa su lectura.
V&M:¿Cómo definirías a la Psicología Positiva? ¿Qué diferencia existe entre la Psicología Positiva y la Psicología que la mayoría de personas tradicionalmente conoce?
Básicamente, la Psicología Positiva se define como el estudio científico de los factores y elementos que les permiten a las personas y a las comunidades vivir con plenitud. Otra manera de definirla es como el estudio científico del florecimiento humano, de lo que les permite a las personas florecer. Algunos incluso dicen que es el estudio científico de lo que hace que la vida valga la pena. A lo mejor eso ya es demasiado...
Creo que hay dos elementos fundamentales que distinguen a la Psicología Positiva: uno es el método y el otro es el contenido, los fenómenos que estudia.
El método es, precisamente, el método científico. Obviamente la felicidad es algo que ha interesado a la Humanidad desde que tenemos noticia. Sabemos que desde los griegos, Aristóteles escribió mucho sobre eso, y se hacía preguntas filosóficas muy importantes, preguntas para las cuales ofrecen respuesta las tradiciones espirituales, las religiones. Y aun dentro de la Psicología ha habido personas como Carl Rogers, como Abraham Maslow, toda una serie de psicólogos...
V&M:La Psicología Humanista...
Exacto. También dentro de la Psicología ha habido interés por la plenitud, el desarrollo al máximo de las potencialidades humanas. Pero el ángulo, el giro particular que le da a esto la Psicología Positiva es estudiarlos con el rigor de la ciencia, utilizando los métodos experimentales, cuantitativos y cualitativos; una metodología muy rigurosa.
...la Psicología Positiva se define como el estudio científico de los factores y elementos que les permiten a las personas y a las comunidades vivir con plenitud. Otra manera de definirla es como el estudio científico del florecimiento humano...
Por otro lado, es el tipo de temas en que se enfoca la Psicología Positiva, que incluyen cosas, para mi gusto, apasionantes, como la felicidad, el optimismo, las fortalezas personales y los talentos, la creatividad, las llamadas experiencias óptimas o de fluir (“flow”), qué caracteriza a las personas que envejecen bien, las emociones positivas, la espiritualidad, la relación entre el bienestar físico y el psicológico.
El foco en estos temas diferencia a la Psicología Positiva de lo que tradicionalmente se ha estudiado, porque en general, con muy valiosas excepciones, la Psicología --que es una disciplina que tiene un siglo y un poco más-- ha enfocado muchos de sus esfuerzos y de su energía en estudiar la patología, las neurosis, los traumas, el dolor, el sufrimiento. Claro que eso es muy importante y se ha contribuido muchísimo al tratamiento de las enfermedades mentales y a la ayuda a las personas que consultan a los psicólogos. Pero hasta hace poco no se le había dedicado una atención comparable --ni en términos de investigación, ni en términos de la práctica-- a la parte de las personas que sí está bien. Realmente, la mayoría de las personas no padece de trastornos mentales; sin embargo, casi toda la literatura en la Psicología tiene ese giro, hacia la patología. Creo que ese es una de las grandes aportaciones. Y una cosa que me gusta mucho que dicen los proponentes de la Psicología Positiva es que no se trata de dejar de lado todo lo que la Psicología tradicional ha aportado; a lo que se aspira es a una Psicología equilibrada, una balanza en la que tengamos conocimiento empírico e ideas para el ejercicio profesional tanto para el dolor, los traumas, la neurosis, la patología como para el bienestar, la vida plena, la creatividad, la felicidad.
...la mayoría de las personas no padece de trastornos mentales; sin embargo, casi toda la literatura en la Psicología tiene ese giro, hacia la patología...
V&M: Una de las cosas que me atrajo mucho de la Psicología Positiva es la forma en que aborda este tema de la felicidad y cómo se diferencia de la onda que existe de algunos autores --algunos con más éxito que otros-- que tratan el tema del florecimiento y la felicidad de un modo menos riguroso, menos científico. ¿Me podrías comentar algo sobre eso?
Creo que es muy importante que haya otros caminos. Hay mucha literatura, por ejemplo New Age... Aunque creo que algunos de esos autores sí están informados por evidencia empírica, la mayoría yo creo que no, y esta es la diferencia más importante.
Hay muchos libros de autoayuda; la mayoría están basados en las ideas o las experiencias de algunas personas, algunas creo yo que muy valiosas, otros no tanto, pero vienen como desde una posición teórica o filosófica: “así pienso yo que son las cosas”, o “en base a mi experiencia trabajando con gente, esto ayuda” y creo que puede ser de utilidad, pero lo que caracterizaría a los libros de “autoayuda” que vienen de la Psicología Positiva es que no se basan sólo en una idea teórica, sino al revés: surgen de evidencia empírica. Así han surgido los ejercicios e intervenciones que sugieren estos autores.
V&M: Existe una manera específica en que los psicólogos positivos podrían recomendar a personas como los latinoamericanos mejorar su estado de ánimo o su manera de afrontar las cosas, porque --digamos-- el latinoamericano (específicamente el peruano) ha tenido la necesidad de sacar a la luz muchos recursos porque pasan por muchos problemas y una realidad muy dura... ¿Qué consejos concretos nos podrías dar a los latinoamericanos para aplicar lo que la Psicología Positiva tiene para nosotros?
Apenas están empezando algunos investigadores --como Sonja Lyubomirsky, por ejemplo--, están empezando a ver si las intervenciones de Psicología Positiva --que básicamente son como ejercicios para ayudar a las personas a mejorar su estado de ánimo o a sentirse mejor-- son igualmente efectivas para diferentes culturas.
Por ejemplo, han visto que ciertos ejercicios no son igualmente efectivos para los americanos que para los asiático-americanos. Hasta donde yo sé, no te podría decir que basados en ciertos experimentos, en ciertos estudios haya algunos que se apliquen mejor que otros.
En general, Martin Seligman propone que hay cuatro grandes vías hacia la felicidad. Una tiene que ver con el disfrutar de los placeres de la vida, disfrutar de los gozos de la vida desde el nivel sensorial, de los placeres. Y creo que los latinoamericanos somos bastante buenos para eso, ¿no? Está la buena comida, la música, el baile... Creo que eso es una buena parte. Algunos autores agrupan ahí las emociones positivas, aunque Barbara Fredrikson no lo ve como lo mismo, ella dice que los placeres y las emociones positivas son primos, pero no es lo mismo. Las emociones positivas son el sentir gozo, asombro, alegría, curiosidad, amor... Curiosamente, hace poco me dijo Christopher Peterson que México es el país que tiene mayor índice de emociones positivas. No es el más feliz del mundo --eso lo es Dinamarca--, pero en fin. Me da la impresión que en Latinoamérica hay mucha emoción positiva, o cuando menos mucha expresividad en las emociones positivas.
El segundo camino o pilar de los que propone Martin Seligman tiene que ver con tener experiencias de “flow” o de flujo. Estar realmente involucrados en lo que hacemos, poner en juego nuestras habilidades al enfrentar retos, desarrollar nuestras habilidades, bien sea en el trabajo o en nuestros pasatiempos o en lo que hagamos en la vida cotidiana. Y yo creo --por los estudios que ha hecho Csikszentmihalyi, él sí ha hecho estudios en muchos, muchos países--, que esta sí es una cuestión más generalizable, en general las personas de diferentes culturas, cuando están en situaciones en las que están activos, activamente involucrados, al poner en juego sus habilidades ante un reto, surge un efecto acumulativo que se traduce en que se sienten más satisfechos y más felices. Esto qué repercusiones tendría para nosotros los latinos no se ha investigado, pero me da la impresión que aquí podría tiene un rol la educación, pues en Latinoamérica muchas personas no pueden desarrollar sus habilidades de una manera óptima al no tener las oportunidades educativas adecuadas...
Entonces... si pensamos en términos de Seligman, en términos de gozo, de los placeres, pues seguir gozando al máximo de los placeres y a lo mejor retomar los que hemos perdido, no sé cómo sea en Lima, en la ciudad de México ya es tan grande... Por ejemplo, leí el otro día que los mexicanos le dedican menos tiempo a comer que los franceses o los españoles. La vida urbana nos está haciendo olvidar los placeres. Las emociones positivas, pues yo creo que, como en cualquier lugar, conocer qué es lo que nos hace experimentar emociones positivas y experimentarlas más. Y lo que nos ayuda a controlar las emociones negativas, que generalmente se recomienda por ejemplo meditar (lo cual también ayuda a elevar las emociones positivas)...
...Hay cuatro grandes vías hacia la felicidad. Una tiene que ver con el disfrutar de los placeres de la vida. Algunos autores agrupan ahí las emociones positivas. (...) El segundo camino tiene que ver con estar realmente involucrados en lo que hacemos, poner en juego nuestras habilidades al enfrentar retos, desarrollar nuestras habilidades(...) El tercer pilar tiene que ver con la trascendencia, con sentir que nuestra vida está relacionada con algo que va más allá de nosotros mismos. El cuarto pilar tiene que ver con las relaciones interpersonales positivas.
V&M: La meditación también ayuda a disminuir los niveles de estrés...
Exactamente. Las técnicas para bajar el estrés, que tampoco creo que sean especialmente para Latinoamérica, sino hacer ejercicio, meditar, en la medida de lo posible, tratar de tener control sobre nuestras actividades y sobre nuestro medio, que no siempre es fácil, pues mientras menos recursos económicos tiene la gente, menos posibilidades tiene de controlar sus actividades. Aquí en la ciudad de México mucha gente tiene que invertir cuatro horas al día para transportarse a su trabajo, dos de ida y dos de regreso.
V&M: Hay una cosa que me llama la atención y que he estado teorizando hace un tiempo: la Psicología Positiva menciona tres facetas: las emociones positivas, los rasgos positivos y las instituciones positivas...
Uy, yo creo que en las instituciones positivas es en lo que estamos perdidos, excepto en la familia, tal vez...
V&M: Por lo menos en el Perú y tal vez en muchas partes de Latinoamérica existe --y esto lo dicen los sondeos de opinión pública-- una gran insatisfacción y descontento con las instituciones. ¿Cómo crees que podríamos afrontar eso?
Bueno, la mayoría de las veces yo comparto esa desazón, y ahí sí siento que va más allá del ámbito de los psicólogos y que involucra a aspectos más macro, como los que tocan los economistas, politólogos...
Hace poco estuvo aquí [en México] Jim Nakamura, que trabaja con Csikszentmihalyi, y ellos han estado trabajando sobre cuestiones del trabajo, no sé si has sabido de su último libro, que se llama “Good Work” [“Buen Trabajo”] y lo escribieron con Howard Gardner. Una de las cosas que mencionan es que el buen trabajo tiene dos ejes: que sea bueno para la sociedad --o sea, que nuestro trabajo redunde en un beneficio social-- y que sea bueno en cuanto a calidad.
No sé cómo sea en Perú, pero en México muchas veces falla esto de hacer trabajo realmente de calidad. Hay una cultura del... aquí decimos “ahí se va”, es decir, si haces algo, lo haces para que más o menos cumpla con lo que tiene que ser, y así lo dejas. No hay una ética de hacer las cosas realmente con excelencia. Y creo que esto podría ser uno de los elementos.
V&M: Estaba revisando el estudios sobre bienestar y salud emocional que auspició Coca Cola en Latinoamérica. Lo que me llamó la atención en el caso del Perú es que los peruanos suelen asociar su bienestar personal a un círculo muy cerrado de su familia y que sólo se diferencia del resto de países en la gran importancia que se le da al trabajo, pero un trabajo percibido como una fuente de beneficio para ellos mismos. Quería saber, según tu observación empírica, si te parece que es igual por allá (México) y cómo crees tú que podríamos afrontar eso.
Me gustaría mucho ver ese estudio, yo creo que en México es igual. Gran parte del bienestar de los mexicanos viene de la cercanía de sus relaciones familiares y de sus amigos, lo cual es muy bueno, yo creo.
Pero siento que al menos a nosotros [los mexicanos] nos falta una conciencia cívica mayor. Mucha gente comenta que las casas por dentro están muy limpias, pero en la mayoría de los casos es muy triste lo sucias que están las calles. Incluso ves coches muy caros --lo cual supone que la gente que los maneja ha tenido acceso a cierto nivel de educación-- cuyos ocupantes tranquilamente sacan la mano por la ventana y tiran papeles o cosas de plástico a la calle, yo creo que sí hace falta esa noción de una familia más extensa que la propia familia, la familia de la sociedad, del barrio.
Particularmente en la Ciudad de México, es una ciudad muy grande eso se complica aún más por el problema del anonimato que te da un lugar muy extenso. Si estás en un lugar más pequeño creo que sientes más responsabilidad porque te conocen y los conoces, pero aquí es tan fácil... la anomia es tan grande...
V&M: Quisiera por un momento ponerme en los zapatos de lectores comunes y corrientes, que no son especialistas en estos temas. Los psicólogos a veces les decimos a estas personas “hay que experimentar más emociones positivas, involucrarse más en lo que uno hace”, y muchas de estas personas tienen grandes limitaciones económicas... ¿Qué espacio pueden tener para la felicidad?
Creo que eso es algo muy válido, y siento que ahí debemos tener humildad y prudencia, los psicólogos en general y los psicólogos positivos, pues no se puede negar la importancia de una realidad material y social.
...la “fórmula” de la felicidad tiene tres aspectos: uno que es como un “punto fijo” que es algo que ya traemos de nacimiento, cierta propensión a ser más o menos alegres, más extrovertidos o más introvertidos; otro son las circunstancias, y otro es nuestra voluntad o cómo decidimos enfrentar y hacer las cosas...
De hecho, la “fórmula” de la felicidad tiene tres aspectos: uno que es como un “punto fijo” que es algo que ya traemos de nacimiento, cierta propensión a ser más o menos alegres, más extrovertidos o más introvertidos; otro son las circunstancias, y otro es nuestra voluntad o cómo decidimos enfrentar y hacer las cosas. Entonces, tu pregunta me hace pensar en esto de las circunstancias... El medio en que nacemos, en el que crecemos, en el que vivimos, es muy poderoso y desempeña un papel muy importante para determinar nuestra felicidad. Si vemos los índices de felicidad de diferentes países queda clarísimo: ¿cuáles son los países que salen más felices? Dinamarca, los países escandinavos, Nueva Zelanda, o sea países que tiene mucho bienestar económico y otras características como democracias que funcionan, por ejemplo.
Los países que salen peor en la lista son los países más pobres, la mayoría de ellos en África. Entonces, lo material claramente juega un papel muy importante, aunque no sea una correlación exactamente lineal. Por ejemplo, algunos países latinoamericanos salen un poco más altos en estas encuestas de felicidad de lo que predeciría su desarrollo económico, pero no mucho más, o sea que sí hay una relación bastante evidente entre el bienestar económico y la felicidad.
Por lo tanto, sería casi un insulto decirles a las personas que no importa su realidad económica o que “todo está en tu mente”. Claro que hay factores muy importantes, muy reales. La salud física desempeña un papel muy importante, y si tienes mayor acceso a buenos servicios de salud es probable que eso también contribuya...
V&M: Es bien importante la relación entre dinero y felicidad...
Sí, y es algo que ha cambiado bastante recientemente. Hace unos años muchos autores decían que el dinero no influía en la felicidad, que se había visto que entre quienes ganaban la lotería el nivel de felicidad subía pero luego descendía a su nivel normal...
Ahora se ha visto que es más complejo; sigue siendo cierta la idea según la cual el dinero no compra la felicidad, pero no se puede negar que sí hay un impacto y que en general la gente cuanto más tiene más contenta está. Claro, esto se da sobre todo cuando tienes muy poquito y empiezas a tener algo más, tu nivel de bienestar psicológico aumenta mucho.
V&M: Además, como decían varios autores --el mismo Seligman y otros, como Ed Diener--: cuando estás en un nivel muy bajo y de pronto tus ingresos económicos aumentan, tiene más impacto que cuando ya tienes todas tus necesidades satisfechas...
Exactamente. Entonces yo creo que esto va mucho más allá de la Psicología, que el desarrollo económico y social de Latinoamérica es parte de lo que hace falta para que en general sus pobladores seamos más felices. Ahora bien, es un asunto muy complejo, porque existen reportes sobre la felicidad en Bután, por ejemplo, que es un país bastante pobre. Entonces no es solamente lo económico, creo que es un pedazo muy importante, y luego lo otro tiene que ver ahí sí donde podemos contribuir más los psicólogos a la parte de cómo decidimos enfrentar nuestras circunstancias y cómo hacemos las cosas, que sería la parte de la voluntad.
Y volviendo a lo que proponen los autores de psicología positiva proponen que hay tres, y un cuarto pilar de la felicidad: uno es las emociones positivas y los placeres; otro es esto de las experiencias de flow, realmente hacer las cosas de una manera en la que estemos totalmente involucrados y que sean un reto para nosotros y que desarrollemos nuestras habilidades. Y ahí sí se le puede dar consejos a la gente. Por ejemplo, no vas a estar todo el día sentados viendo la tele, sino hacer cosas más activas, a lo mejor no tan placenteras de momento pero que nos ayudan a desarrollar nuestras habilidades. El tercer pilar tiene que ver con la trascendencia, con sentir que nuestra vida está relacionada con algo que va más allá de nosotros mismos. Puede ser una cuestión religiosa o espiritual, puede ser estar involucrados en proyectos sociales, políticos, medioambientales. Criar a nuestros hijos, contribuir a nuestros vecindario, en fin las posibilidades son infinitas, que sintamos que nuestra vida sea un eslabón de una cadena más grande que nosotros mismos. Y el cuarto pilar que propone Christopher Peterson es el de las relaciones interpersonales positivas. Está clarísimo que cuando la gente tiene buenas relaciones con los demás --sea su pareja, su familia, sus amistades, sus colaboradores de trabajo-- aumenta su nivel de felicidad. Entonces yo creo que aunque no se hayan hecho estudios específicos para Latinoamérica en todas estas áreas, no sé cómo lo ves, pero a mí me hace sentido, que se aplica.
V&M: La psique humana es básicamente la misma...
...sigue siendo cierta la idea según la cual el dinero no compra la felicidad, pero no se puede negar que sí hay un impacto y que en general la gente cuanto más tiene más contenta está. Claro, esto se da sobre todo cuando tienes muy poquito y empiezas a tener algo más, tu nivel de bienestar psicológico aumenta mucho....
Aunque creo que sí hay factores culturales. Por ejemplo se ha visto que la noción de felicidad en Occidente tiene que ver con la felicidad en un sentido activo, sentir mucho gozo, mucha alegría, energía; cuando nos sentimos felices nos sentimos como con ganas de hacer cosas. Parece que en ciertos lugares de culturas orientales la felicidad se entiende como algo más sereno, una felicidad de sentirse en paz. Entonces sí hay algunas variaciones, pero yo creo que en general sí podríamos aventurarnos a decir que cultivar estas cuatro áreas podría ser útil para los latinoamericanos, del mismo modo en que se ha visto que puede ser útil para otras culturas.
O sea, el gozar de la vida que es algo que ya hacemos mucho y disfrutarla, seguir sintiendo emociones positivas y maximizándolas, desarrollar nuestras habilidades, conocerlas, desarrollarlas y ponerlas en práctica, tener una sensación de trascendencia y desarrollar buenas relaciones interpersonales. Creo que esto último también es una de las claves. Yo siento que lo que tú decías sobre la familia es muy cierto en México, que en general le damos mucha importancia a nuestras relaciones familiares, a nuestras amistades, y este creo que es uno de los factores que explica por qué algunos países latinoamericanos salimos bien parados en cuanto a niveles de felicidad, aunque no tengamos tan buen desarrollo económico como otros países.
V&M: Qué te parece una idea que he tenido acerca de ir extendiendo nuestras relaciones más allá de lo familiar que está muy bien pero ir un poco más allá, y tal vez al momento de ir extendiendo nuestras relaciones personales para abarcar al “mundo externo”, por así decirlo, podamos ir mejorando un poco el civismo y el lado de las instituciones positivas...
Yo creo que sí. Que no se siente ese corte, que lo que me importa es mi familia y ya los demás no son como yo, no son “del círculo”.
V&M: Una de las cosas que me llamó la atención del caso de Bután, ese país asiático que tú mencionaste antes, era que allí se habían preocupado de hacer una especie de “Índice de la Felicidad”, allí estuvieron preocupados desde mucho tiempo atrás (antes incluso que los mismos psicólogos positivos) en llevar algunas estadísticas acerca de qué tan felices se sentían las personas en su país. Y me parecería interesantísimo proponer --cada uno en su país-- que entre los indicadores de gobierno también podría haber un indicador de las emociones positivas o del grado de felicidad de las personas. ¿no?
Sí, eso Ed Diener lo está proponiendo, lo está promoviendo mucho. Creo que es interesante, sería importante en todos los países tener indicadores también de esta parte del bienestar de las personas, y conocer qué es lo que contribuye al bienestar de las personas en distintos países, porque puede que varíe. Yo me imagino que hay ciertas variables, que contribuyen en todos lados, y que varía es su relevancia, su preponderancia, que a lo mejor para algunos países contribuyen más ciertas variables que otras, pero que a lo mejor hay cierto grupo de variables que serían comunes.
V&M: Un poco resumiendo lo que nos has dicho de los cuatro pilares para ser un poco más felices, sería cuestión de tratar de experimentar más emociones positivas, involucrarse más en lo que uno hace, tener actividades que vayan más allá de nuestra realidad inmediata y proyectarnos hacia los demás, y también tener relaciones interpersonales más positivas
Exactamente, eso es. Y una cosa que observa Martin Seligman es que para la mayoría de las personas estos cuatro caminos son importantes, pero todos tenemos algunos más importantes que otros. A lo mejor hay personas que encuentran la mayor fuente de felicidad en sus relaciones interpersonales, otros a lo mejor la encuentran en su trabajo teniendo experiencias de fluir o flow, a lo mejor otras lo encuentran más en este aspecto de la trascendencia, de la ayuda a los demás, pero idealmente todos debemos tener un poquito de cada uno de estos cuatro pilares para tener una casa bien construida.
...Para la mayoría de las personas los cuatro caminos son importantes, pero todos tenemos algunos más importantes que otros. A lo mejor hay personas que encuentran la mayor fuente de felicidad en sus relaciones interpersonales, otros a lo mejor la encuentran en su trabajo teniendo experiencias de fluir o flow, a lo mejor otras lo encuentran más en este aspecto de la trascendencia, de la ayuda a los demás, pero idealmente todos debemos tener un poquito de cada uno de estos cuatro pilares...
V&M: Margarita, a tu juicio ¿Cuál crees que podría la agenda para un psicólogo positivo? ¿Qué cosas crees que los psicólogos positivos latinoamericanos necesitamos investigar en el futuro? ¿Qué áreas crees tú que necesitan priorizarse?
Yo creo que tal vez, pensando desde el punto de vista de la investigación, lo primero que hay que hacer tal vez no suena muy entusiasmante pero es importante: hacer estudios comparativos para ver si efectivamente en nuestras poblaciones, en nuestros países suceden los mismos fenómenos que se han visto en los lugares donde más se ha estudiado que hasta ahora son básicamente Norteamérica y Europa.
Entonces lo primero ya se está empezando a hacer, Christopher Peterson y Nansook Park han visto que las fortalezas personales que ellos han estudiado son reconocidas y valoradas en muchos países, creo que han estudiado más de cincuenta países. También se ha visto que en muchos países --también más de cincuenta-- las personas consideran la felicidad como algo importante en sus vidas, porque algunos críticos dicen que es una cosa muy norteamericana, que no es muy relevante para todos. A lo mejor difiere su definición de felicidad y es algo que tendríamos que estudiar. Tendríamos que ver... si todos los fenómenos básicos se dan de igual manera.
Y después si hay ciertas formas universales de promover el bienestar o si hay que ajustarlas más a cada cultura. Yo creo que seguramente habrá un poco de las dos cosas, que puede haber ciertos principios compartidos por todas las personas y diferencias culturales. Yo creo, por ejemplo, como decíamos tú y yo, que un factor importante en Latinoamérica tendría que ver con lo macro, porque en general tengo la impresión que en el aspecto de sus relaciones interpersonales, de la vida familiar, en general la gente tiende a estar muy contenta. En general, claro, hay excepciones, obviamente hay familias problemáticas en todos lados, pero yo sí le apostaría a que donde más campo hay para mejorar tiene que ver con lo social, con lo institucional, con el buen trabajo que mencionábamos hace rato.
V&M: Hay algunos psicólogos aquí en Perú que están un poco cuestionando lo que es el afronte de la Psicología Positiva, mencionando que hay formas de investigar la felicidad de una manera tal que excluye la Psicología Positiva, y sostienen que la felicidad en las comunidades andinas, por ejemplo, es no comparable con la felicidad para un norteamericano y que no tendría mucho sentido hacer rankings de felicidad o algo por el estilo. La definición [de felicidad] sería tan distinta que no cabrían comparaciones...
Yo creo que sería una cuestión empírica, de ver si se da o no. Si conocen esa definición, investigarla. Creo que es una duda válida, pero creo que a veces viene de un prejuicio, de una idea preconcebida que tenemos que no puede ser igual, pero creo que lo bonito de la Psicología Positiva es eso, que al ser una postura científica, está abierta a ser cuestionada y probada o refutada. A lo mejor efectivamente es muy diferente entre las comunidades andinas y creo que ningún psicólogo positivo que se jacte de serlo estaría cerrado a estudiarlo.
Creo que sería muy importante, y muy interesante de ver si es o no es. Y claro que surgen cuestiones muy interesantes y complejas, ya desde el lenguaje. Si existe un término equivalente a felicidad en diferentes lenguas indígenas. Incluso en español, por ejemplo en inglés se usa “happy”, pero en México usamos “estar feliz” y “estar contento”, y es un poco diferente. Incluso en español tenemos la diferencia entre ser y estar. Ser feliz y estar feliz tiene diferencias sutiles para nosotros, que en inglés no existen.
Es un área muy entusiasmante y al mismo tiempo complicada. Pero yo creo que vale la pena, y que lo más valioso de la crítica que tú mencionas es estar conscientes del riesgo de una imposición de ciertos valores o metas de un grupo sobre otro, y que eso no es lo que queremos. Más bien, al menos por mi parte me entusiasma lo que se ha podido estudiar, y me entusiasma que se esté empezando a estudiar en nuestros países y que podamos contribuir al bienestar de la gente con la que trabajamos en distintos niveles. A lo mejor los psicólogos clínicos en el nivel de la consulta, los psicólogos sociales más en la implementación de políticas y programas sociales, los economistas informados en la economía conductual que está empezando a crear vínculos entre la Psicología y la Economía. Yo creo que en nuestras diferentes disciplinas hay muchas personas que quieren contribuir al bienestar de los que los rodean.
V&M: Definitivamente, Margarita muchas gracias por tu tiempo y tu valioso aporte...
Gracias a ti.
