Hay una larga tradición popular que afirma que la risa es "la mejor medicina". Sepa cuáles es la verdad cientÃfica al respecto, y cuáles son los dos tipos de efecto que la risa ha demostrado tener...
Para empezar, la existencia una relación entre las emociones y el funcionamiento corporal es un hecho. Incluso si ningún cientÃfico se hubiera preocupado de comprobarlo, bastarÃa con recordar las numerosas veces en que un chiste o una broma han atenuado o incluso desvanecido la rigidez en el cuello, la gastritis, o el dolor de cabeza con que nos pueda aquejar la cólera.
La pregunta es ¿hasta dónde llega el efecto beneficioso de las emociones, en particular la risa y el humor?.
Hay quienes afirmar que el humor puede llegar a curar realmente algunas enfermedades. Sin embargo, no existe realmente una evidencia cientÃfica sólida que favorezca esta tesis. Mucho habrá que investigar aún para desmentir o corroborar tal afirmación.
En primer lugar, la risa tiene efectos fisiológicos y corporales tangibles. Se ha determinado que la risa relaja los músculos y aumenta la resistencia al dolor. Además, luego de varias carcajadas la concentración de la hormona cortisol (la llamada "hormona del estrés") en la sangre disminuye notablemente. Estos efectos combinados explican, además, por qué el humor oportuno puede disminuir y hasta desvanecer la ansiedad y el estrés.
Además, dado que el cortisol crónicamente elevado disminuye las defensas, podrÃamos concluir que reÃr con cierta frecuencia ayuda a nuestro sistema inmunológico.
Un punto de vista interesante afirma que no sólo la emoción puede llevar a la carcajada, sino que también el acto puede llevar a la emoción. El acto mismo de la carcajada (aun si es fingida) puede además desatar por sà mismo varios efectos beneficiosos. De hecho existen grupos de yoga y meditación que practican el acto de la carcajada, cuyos miembros reportan sentirse más relajados y felices luego de tales prácticas. Esto ya es más controvertido y hay cierto nivel de debate al respecto entre los investigadores.
En segundo lugar, la risa parece tener un efecto importante sobre la manera en que percibimos e interpretamos el padecimiento fÃsico y la enfermedad. Por lo tanto, no sólo tiene efectos fisológicos.
Un efecto muy importante de la risa es que la persona, para reÃr sinceramente, debe asumir una perspectiva distinta de la realidad, aunque sea sólo por los segundos que duren sus carcajadas. Este "cambio de perspectiva" crea una cierta distancia de aquello de lo cual uno se rÃe, lo cual puede ser beneficioso si, por ejemplo, se trata de nuestras propias enfermedades o tragedias personales.
Dentro de este segundo tipo de efecto, los psicólogos han determinado que la hilaridad [cheerfulness] --es decir, la tendencia o disposición a reÃr con facilidad-- está asociada a mayores niveles de resiliencia. Como tal vez ya algunos lectores sepan, la resiliencia es la capacidad de recuperarse de situaciones muy difÃciles y arduas, llevando incluso a que la persona resiliente prospere allà donde casi todos los demás son vencidos o gravemente afectados por la adversidad.Â
